Pedro Valenzuela ya regresó a su natal Venezuela con su nieto Israel, de 9 meses de edad.
Jessica Ríos
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Pedro Valenzuela y su nieto Israel, de 9 meses de edad, partieron ayer hacia Venezuela luego de proceso judicial de patria potestad que demoró más de cuatro meses. El pequeño, de nacionalidad ecuatoriana es hijo de una ciudadana venezolana que fue víctima de femicidio, delito ocurrido en abril, en Huaquillas.
Contento por haber recuperado a su nieto pero triste por no obtener resultados en la investigación del asesinato de su hija Sthepanye Fransheska Valenzuela Bastidas dijo sentirse Pedro quien llegó a Machala en mayo para dar cristiana sepultura a su hija que salió desde La Güaira buscando un mejor futuro.
“Estoy agradecido con Dios y con el Movimiento de Mujeres de El Oro. Por haber recuperado a mi nieto la alegría es desbordante, luego de cuatro meses de lucha logramos conseguir que la jueza nos diera la custodia de nuestro nieto, pronto regresaré a mi tierra” dijo Pedro.
“Mi nieto es ciudadano ecuatoriano por nacimiento y una vez que lleguemos a Venezuela se comenzará con los seguimientos con la institución llamada IDENA, la par del MIES acá en Ecuador. Con visitas constantes se verificará el estado del niño y se informará a las autoridades ecuatorianas sobre el desarrollo que será el mejor, nada le faltará pues nosotros somos su familia”, acotó.
Tras la muerte de su madre, el pequeño Israel fue secuestrado por una pareja de ciudadanos venezolanos que lo llevó hasta Perú pero el 7 de mayo fue repatriado y entregado por parte de las autoridades judiciales a una familia de Arenillas como hogar temporal, esto dentro de un programa ejecutado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).
Si bien el acogimiento temporal culmina cuando aparece la familia biológica del menor de edad, en el caso de Israel el proceso judicial se dilató por varios meses y tras varias audiencias, pruebas, estudios y hasta un examen de ADN, el pequeño fue entregado a su abuelo el pasado 4 de octubre.
Durante todos estos meses, Pedro Valenzuela fue acogido por el Movimiento de Mujeres de El Oro (MMO) que también le brindó asesoramiento legal en el proceso de otorgamiento de la patria potestad. Fundaciones y organizaciones internacionales colaboraron también con el sostenimiento de este padre de familia que es esperado por su esposa y demás hijos.
Debido al extenso proceso judicial, el abuelo perdió la oportunidad de un vuelo humanitario que estaba disponible en julio para llevarlo hasta Venezuela junto a su nieto. Por ello, el regreso a su país lo hizo por vía terrestre pues tampoco contaba con los recursos para comprar un boleto aéreo.
“El Estado no solamente debió entregar a Israel a su abuelo sino también debió dictarse como medida compensatoria que se disponga su regreso a La Güaira por vía aérea”, dijo Rosa López, integrante del MMO, quien indicó que este caso refleja la dura realidad que viven los familiares de las víctimas de violencia de género.