Voltaire Medina cuenta sobre las historias de emblemáticos machaleños. Hace 72 años, Machala era una ciudad donde vivían 8.000 personas. En la actualidad son más de 245 mil habitantes.
Cuando Machala no eran más de 10 calles, Voltaire Humberto Medina Orellana, quien nació el 14 de marzo de 1943, ya las recorría y ahora esos recuerdos son parte de la historia viviente de este cantón.
“Este es un pueblo de 500 años, que tiene una fundación Puná, que no tiene fundación española, toda la vida ha sido ciudad puerto, porque se extiende hasta el océano Pacífico, por ello, siempre ha sido una potencia económica”.
Uno de los pasatiempos favoritos para el exeducador, escritor, periodista e historiador orense, que cuenta con 79 años de edad, es sentarse en el mueble que está en el centro de su vivienda y conversar sobre grandes personajes, que ahora son parte de las leyendas que han sobresalido en Machala.
“Nací dos años después de la agresión peruana, lo que significó para nuestro pueblo levantarse desde las cenizas, un tiempo donde sin importar las condición económica todos iban a una misma escuela y colegio”.
Hace 72 años, el límite de Machala era por el norte la calle Guabo; por el sur, la Manuel Serrano, por el oeste, Vela y por el este, Buenavista, donde vivían 8.000 habitantes.
En Machala hay un cultivo de personajes, de donde salen las leyendas machaleñas, por ejemplo Valdivio Parales, más conocido como “El Gringo Parrales”, que era de origen español, rubio y de ojos azules, que vivía en la calle Ayacucho y avenida 25 de Junio, que antes era 9 de Octubre.
En este lugar vendía guineo y “todos los estudiantes al salir de la escuela y colegio pasaban por su tienda comprando y en este tiempo alrededor de él se contaron muchas fantasías diciendo que era un gran mentiroso”.
Uno de los más famosos cuentos sobre este personaje es que vendía medicina y que mandó en su caballo a comprar a Guayaquil.
“El animal fue y trajo la medicina y cuando ya estaba en su casa, el animal estaba muerto, entonces trajeron un veterinario y le dijo ‘oye gringo, el caballo se te ha muerto en Naranjal’, pero era tal la velocidad con la que corría que cayó en Machala”.
Otra historia que se cuenta que Parrales fue a la montaña con un perro y mientras andaba cazando apareció un tigre y su mascota se enfrentó al felino.
“Los dos animales se quedaron viendo directo a los ojos, entonces Parrales aprovechó ese instante y se fue, pero el perro nunca regresó e imaginó que el tigre se lo comió”, expresó.
Sin embargo, después de un año regresó a la montaña y encontró los esqueletos de los dos animales que aun se miraban frente a frente.
Otro conocido personaje era Miguel Domínguez, que le decían “Bosambo”, quien era alto y trigueño. Era un gran jugador de billar, todos los machaleños siempre querían verlo jugar porque nadie lo podía vencer.
“Un buen billarista hace hasta 20 voladas y eres bueno, pero este señor hacia 100, es decir, era una genialidad, porque además, era gracioso y electricista, incluso le pidieron que sea concejal de Machala”.
“Puedo mencionar a ‘Ñato Mite’, la señora Chabela Rambay, al ‘Sambo Sacachispa’ a 20 o 30 personajes que en su manera de ser fueron creando la leyenda machaleña”.
Uno de los personajes más emblemáticos es una mujer a la que según él, debemos venerar, pues dio vida a la mayoría de los machaleños de la época, pues era la comadrona que atendía los partos de mujeres de todo nivel social.
“Era alguien bajita, andaba siempre de duelo en honor a su esposo, siempre estaba con un maletín pequeño, donde guardaba unas pastillas e inyecciones, porque en ese tiempo no había jeringuilla descartable y se tenía que cargar un aparato para calentar el agua y poder desinfectar”, dijo.
Cientos de machaleños fueron traídos a la vida por Isabel Rambay. “Puedo dar el nombre de tres personas que nacieron el mismo día y las tres madres fueron atendidas por ella y todos los partos tuvieron éxito”.
“Cuando demoraba el parto alguien decía hay que ir a ver al doctor y cuando los iban a ver, los médicos decían, ‘si ella no nos ha mandado a llamar es que no hay problema’, porque tenía la virtud de dar vida a todos sin importar quienes eran”. expresó.
Voltaire Medina
Voltaire Medina, educador, escritor y periodista machaleño. Ha escrito obras históricas sobre Machala y la provincia El Oro, tales como: Crónicas de Machala, Páginas imprescindibles, entre otras.
Ejerció la vocación educativa durante 35 años en el Colegio Nacional Nueve de Octubre, primera institución educativa de la provincia. Fue Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo El Oro.
Estudió periodismo y se desempeñó como Cronista del Diario El Nacional, Jefe de información de los matutinos El Diario y Ahora de Machala. De igual manera fue corresponsal de Ecuadoradio, Radio Quito, Diario El Comercio y Radio Habana Cuba.
Estos aportes promovieron su nombramiento como Presidente del Colegio de Periodistas de El Oro por dos periodos, primer Vicepresidente, luego Presidente de la Federación Nacional de Periodistas del Ecuador y Miembro del Consejo Directivo de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), Presidente del Consejo Editorial de la Revista Primera Plana y columnista del diario Opinión de Machala.