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El Chanchito Criollo, un emprendimiento de Manuel “Látigo” Jumbo en la frontera


HUAQUILLAS. Varios clientes de clientes de Perú y de Ecuador llegan a saborear la exquisita fritada que es preparada al aire libre con una paila y a fuego de leña. HUAQUILLAS. Manuel Jumbo, huaquillense lleva 15 años preparando la tradicional fritada. Fotos de Carlos Gavilanes

HUAQUILLAS.- La Fritada, una delicia ecuatoriana que se puede preparar en casa con una sencilla receta. Es tanto así que familias enteras se dedican al comercio y van pasando este legado de generación en generación. Aunque la situación que pasa en el país es lamentable, la exquisitez de la comida siempre estará primero.

Uno de estos comerciantes es Manuel Jumbo, huaquillense de 43 años, quien lleva 15 años preparando la fritada y misturiado. Ese arte lo aprendió de su madre, quien enseñó a Manuel a trabajar honradamente, quien de pequeño acogió todas las enseñanzas. Su negocio lo tiene en la calle Arenillas y José Mendoza.

De lunes a viernes, Manuel Jumbo, conocido cariñosamente como “látigo” se emplea como panteonero del cementerio general de vía a Hualtaco, pero cada domingo pone de manifiesto lo mejor de su sazón. “Si un cliente viene a mi local ya no se me escapa por mi sazón”, confiesa entre risas.

Según Manuel, en su domicilio, cría cerdos criollos y al cumplir 6 ó 7 meses son sacrificados. El 50% del cerdo se vende en su vecindad el sábado, para el domingo está reservado la otra parte para preparar fritada y misturiado. Este emprendimiento lo realiza desde hace 25 años, pero más se acentuó en la labor y llegó a popularizar la fritada y misturiado del “Chanchito Criollo” habría sido a raíz de la Pandemia.

Manuel recuerda que en tiempo de pandemia lo obligó a cultivar, en el patio de su casa, guineo, yuca, caña y camote, para poder alimentar a 14 lechones que parte de la primera parida. “No quise venderlos y dediqué tiempo para que me produzcan y comencé a preparar fritada y misturiado, dijo el emprendedor Manuel “Látigo” Jumbo, residente en el barrio “El Pescador”.

Los años difíciles, según Manuel, lo obligaron a demostrar sus dotes de buen cocinero. La fritada y el misturiado son apreciados por muchos huaquillenses por el sabor y especies frescas. “Luego de preparar el chicharrón, empleo la misma manteca para preparar la fritada, es uno de los secretos. Todo esto a fuego de leña en una paila. En su local inicia la venta a las 07:30, pero quien llega a las 11:30 ya no encuentra la delicia que ofrece “Látigo”.

Aunque las ventas son generalmente buenas, el mes en que mejor rentabilidad tiene es en octubre, mes de cantonización de Huaquillas

La fritada de Manuel “Látigo” Jumbo, se ha ganado un lugar en el exigente paladar de los huaquillenses. Un plato típico ecuatoriano, que contiene cerdo y que se cocina en su propia manteca con especias, va acompañado de chicharrón, ensalada, mote, maduros y otras guarniciones.

Cuenta con clientes de Perú. Su trabajo ha permitido, por su buena sazón, de ser contratado para atender a instituciones públicas y privadas que requieren de su labor de preparar cerdos. Manuel prometió cumplir una preparación de misturiado públicamente para que la gente conozca la preparación.